lunes, 22 de enero de 2018

Paseo industrial por una villa desconocida: Torrelavega

La villa de Torrelavega, la segunda población más grande de Cantabria, no es especialmente conocida fuera de sus fronteras. Sin embargo es una población que aún conserva una atmósfera de pequeña ciudad industrial (y no sólo por la contaminación) de esas que vemos en documentales de la tele sobre ciudades del Este de Bélgica o la Cuenca del Ruhr.



Torrelavega aún conserva tres grandes complejos industriales casi intactos, además de numerosos barrios obreros, estaciones de tren, puentes, palacetes de ingenieros e interesantes edificios del movimiento moderno, esos que siempre se dice que son "feos" pero que en el fondo nadie quiere que los toquen.

La Lechera





La antigua Lechera de Torrelavega es un buen ejemplo de patrimonio industrial recuperado. Hoy alberga el recinto ferial del municipio y el entorno se ha recuperado de manera excelente, conservando numerosas naves y la chimenea de ladrillo visto. 

A finales del siglo XIX, tras perder Cuba, se levantaron numerosas fábricas azucareras en el norte de España, siendo esta en origen fábrica de azúcar (1898). Tras el fracaso de esta actividad (sobretodo por el cultivo de la caña de azúcar en esta zona que nunca llegó a germinar del todo bien) la mayoría quedaron abandonadas a excepción de la de Torrelavega que se convirtió en una factoría lechera (1926)


La Sniace



La Sniace es un enorme complejo industrial químico en las afueras de Torrelavega. Nacida en 1939, aún siguen en uso parte de sus instalaciones (obligadas a reabrir hace unos años) aunque gran parte de la fábrica está abandonada. La mayoría de edificios que se conservan responden al movimiento moderno, con enormes naves de hormigón de las que aún sobresalen chimeneas "clásicas". Destaca especialmente el monumental edificio de entrada a la fábrica, inspirado en el modelo de plazas mayores.


Solvay


El mayor interés de esta factoría belga en Torrelavega (empresa fundada en 1863 por Ernest Solvay en Couillet) estriba en sus dos enormes torres de refrigeración, probablemente diseñadas por el prestigioso ingeniero Carlos Fernández Casado (pues son exactamente iguales a los que construyó para la factoría asturiana de Nitrastur) en los años 50, siendo la fábrica primigenia levantada en 1904. También destaca su chimenea principal de unos 150 metros de altura. No obstante la llegada de esta empresa dio lugar a una labor de paternalismo que se refleja en viviendas y equipamiento de la zona de Barreda, a las afueras de Torrelavega, y que ahora veremos

Complejo de viviendas de Solvay








Resulta curioso que haya un pueblo en Asturias que se llame Solvay. Y es así porque esta empresa profundizó allí una mina y construyó un poblado nuevo que acabó llamándose como el fundador de esa empresa, aunque éste nunca pisase la zona. Muchas de las viviendas de este pueblo son exactamente iguales a estas de la localidad de Barreda. Con aire industrial, ladrillo visto, formales, con detalles neomudéjares, espaciosas, con jardines... muchas de ellas pensadas para mandos intermedios y otras para trabajadores comunes. El complejo contaba también con casino, iglesia y un bello edificio de escuelas para los hijos de trabajadores de la compañía.


Rincones de una villa industrial


Iglesia de la Virgen Grande, interesante ejemplo del movimiento moderno. Su autor es Luis Moya, responsable de la Iglesia de San Agustín de Madrid y la Universidad Laboral de Gijón (muy similares)


Clásico ejemplo de barriada obrera de comienzos de los 50




Reconocida muestra de arquitectura moderna, en el Colegio de Nuestra Señora de la Paz


Iglesia abandonada


Sede de RTVE, en el barrio de Covadonga


Mercado Nacional de Ganado


Palacio que alberga al Ayuntamiento de Torrelavega


Cámara de Comercio

Nuestra Señora de la Asunción


Vacas y torres


Plaza Mayor







Viviendas con galerías en el centro de la villa



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